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Mi blog. Un espacio en donde expondré muchas de las cosas que me gustan, disgustan e impactan.

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Un pachacuti.
Verano, 2010. De vacaciones por fin, con tiempo, tal vez tanto como para reaccionar luego de la vorágine que no había notado. No he estado durmiendo mucho desde que compré mi nueva computadora, pese a haber tenido que estudiar para mis finales y terminar trabajos, no me he resistido al hecho de poder hacer y ver muchas cosas nuevas. Instalar Windows 7 ha sido una de ellas, evento que me ha causado más de una pasión. Me he inscrito en un par de talleres, he pasado un espectacular año nuevo, me siento cada vez más cómodo con mis amigos y luego de mis clases de bar y enología, no me gustan los vinos dulces.



María José, mi mejor amiga, la única, ya no vive en Lima y mucho menos en Perú. Evento que temía desde 2005 y que ahora es una profecía comprobada. Me dediqué durante más de un mes a vivir nuestros últimos momentos juntos de la mejor manera, con días comprando piratería, almuerzos juntos, amanecidas tomando alcohol barato en su azotea, ver a nuestros amigos en común y hasta organizándole una fiesta de despedida en la que realmente brilló. Gozamos tanto en la pista de baile; sí, aquella que inauguramos a los 17 años. La vez en que ella, me tomaba de los hombros y yo de su cintura, mientras saltábamos enérgicamente con la cabeza hacia atrás, gritándo eufóricos al escuchar un remix de Star 69 por Fatboy Slim. No nos importaba pisar a los demás, que nos miraran extraño o causar verguenza a nuestros amigos, tan solo queríamos vivir extremadamente la noche, tanto como siempre lo habíamos querido, incluso mucho antes de juntarnos, y que ahora, por fin, habíamos dado con aquel ser extraterrestre que nos facilitaba concretarlo.



Felipe Vela se fue 6 semanas antes que María José. No me afectó tanto su partida intespestiva , no solo porque no tengo un pasado tan intenso ni maridaje perfecto en gustos, ni sabores como con María José, sino porque además, él decía iba a volver en marzo. Partió a New Jersey, luego que su oferta de trabajo fuera cancelada por "Work and Travel". Algunos familiares lo esperaban allá y tenía casa y comida al menos asegurada. Estando él aquí o allá nos comunicamos por el mismo medio, internet. Aunque claro, ahora el tema se focaliza en su futuro, laboral o económico, además del impacto cultural que está experimentando. Atrás quedan los dias en que coincidíamos en línea para planear nuestras próximas salidas estratégicamente, en burlarnos de los personajes WTF del facebook o de chismear sobre los últimos movimientos de nuestros amigos. Espero volver a verle.


Es duro reaccionar y darme cuenta que estoy, en mi círculo más inmediato, bastante abandonado. En gran parte es bastante intensa mi confesión y algo atípica esta entrada en mi blog, pero es que he notado que mi vida ha cambiando oficialmente. Antes, tenía mucha más predisposición para confiar y crear nuevos Amigos, menos prejuicios en confiarle mi personalidad a alguien, sabiendo que esta me responderá de manera similar. Ahora, pienso que mis sonrisas lumínicas, predisposición a juego y actitud amable, me hacen ver un tanto irreal, asexual y plástico, y debo decir por cierto que, más que una confesión emo-puber, es este un comentario sincero y honesto que necesita ser expuesto en algun rincón mio, como este. El hecho de volver a comenzar desde el inicio me asusta, me confunde y me hace sentir un tanto deshallado, sin embargo, parece que la única manera de construir un mejor mundo es aplicar los métodos correctos, aunque esta vez aumentados y bastante corregidos.


Tengo muchas ganas de viajar, aprender mis libretos, comprar pesas y de vivir sin ansiedad. Aun no tengo celular y un 90% de veces estoy muy feliz que sea así. Luego me espera un 4to ciclo, uno que debería ser 6to; dos ciclos finales en el Icpna y varias lecciones de patinaje. Asi será. Todos mis cambios siempre coinciden con los año nuevo chinos, esta vez le toca al Tigre y estamos muy cerca, sin embargo tamaño cambio en mi vida, no solo podría ser un simple año nuevo, sino, más bien, un pachacuti, un cambio profundo en el ser humano. Una especie de renacer que las personas experimentan a partir de un fenómeno climático o un cambio social que resulta en una transformación total de la conciencia, debo decir, que en general, un pachacuti afecta a un universo, y no temo salirme del contexto conceptual, pues mi propio universo, en el que vivo y disfruto ha sido remixeado.

Estaré informando.
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Más movilidad sin móvil.
A los 15 años mientras cursaba el 5to de secundaria una enorme necesidad empezaba a aumentar en mí. Un ansia de estar en contacto con las personas, más cerca, sentirme mayor, con poder y a la "moda", como muchos de mis contemporáneos lo estaban. Al comienzo no sabía como manejarlo, sólo veía modelos por internet, deseando poder tocarlos, presionarlos y usarlos cuando apenas se me plazca. Salir y demostrar que yo también era parte de esa sociedad emergente, más oral. Luego de mil y un fantasías sobre el momento en el que lograra mi deseo, empecé a entender que tarde o temprano lo tendría.


Un celular. Ya se lo había dicho a mamá, demaciadas veces como para que lo olvidara, de todas las manipuladoras maneras que conocía a esa edad. Sin embargo, ella me había repetido con la misma severidad que era un gasto el cual, para entonces, consideraba un lujo. Pareciera que tener un celular durante el verano del 2005 era un privilegio que cada vez más jóvenes tenían, excepto yo. El tiempo continuó avanzando, y en mi desesperada ansiedad ingresaba al local de Mundo TIM, tan sólo para recoger folletos promocionales sobre la última novedad: celulares cada vez más pequeños. Los imprimían en tamaño real para que entrenemos los ojos a la nueva era de comunicación y eso a me hacía sentir aun mucho más estimulado. Confieso que al llegar a casa recortaba figuras de los móviles e imaginaba que no sólo tenía uno, sino dos e incluso tres, jugando con Maruja a que recibía su llamada desde una combi que paseaba por la avenida Larco.



Fue para agosto del 2005 cuando tuve mi primer celular. No lo podía asimilar. Un sorprendete y lujoso, para mí, Sony Ericsson t290a, pantalla a color con grabador de voz. Estaba viviendo un verdadero sueño, uno que duró hasta el 2008, casi tres años, tiempo que para ser un mochilero adolescente en Piura, era bastante admirable. No era para menos, luego de tanto desear algo uno siempre teme perderlo y vaya que lo cuidaba, o, pensándolo bien, me cuidaban lo suficiente. El siguiente amor fue un Sony Ericsson w200i, habia quedado prendado de la marca, luego de tres años era increible que mi aparatejo ahora tenga mp3, cámara de fotos e incluso parlantes individuales. En noviembre del mismo año fenesió para nunca más volver.


En el primer momento agradecí la pérdida porque, ya con una vida social más amplia a la que solía tener de escolar, se me había vuelto bastante incómodo recibir llamadas inoportunas, seguimientos maternales y gastar el poco dinero que conseguía en recargar mi línea con saldo. Fue desde ese fatídico noviembre que no he vuelto a tener un teléfono móvil. Muchas personas quedan atónitas al saberlo, piensan que estoy fuea de este mundo, que no tengo vida social, se cuestionan como lo logro e imaginan que soy un anticuado. Solo puedo decir algo a todas las opiniones anteriores. Ahora vivo mejor.


Luego de tanto tiempo de haberlo gozado y consumido, puedo decir que tener un celular es, además de una gran responsabilidad, una manera bastante sigilosa de pertenecer a los demás. La idea inicial de escribir este post, era hacer un llamado, un mensaje a todos aquellos "celular-habientes" que, acostumbrados ya una vida llena de control y perpetua posibilidad de seguimiento telefónico, no le ven aun el lado negativo a portar un móvil. Para ustedes es que escribo este reflexiva y sincera lista:




Pestaña - Anexos y Celulares.mp3
Léase con este apropiado fondo musical



Ventajas de NO tener teléfono celular.



  1. Soy libre de paranóias tecnológicas, evitando pensar que uno de los celulares que suenan cerca a mí podría pertenecerme, no imagino vibraciones falsas en mis bolsillos y tampoco escucho mi timbre imaginariamente en medio de una canción.

  2. No tengo que evadir llamadas inoportunas dejándo el timbre sonar ilimitadamente y creándo confusiones y molestia entre mis amigos.

  3. Colaboro al ahorro de energía mundial al no estar cargándolo las famosas y necesarias dos horas diarias luego de haber escuchado todo el día música por las calles.

  4. Poseo valentía al pasar por calles peligrosas, combis y áreas superpobladas, ya que no tengo nada prominente ni en los pantalones, ni en mi casaca.

  5. Nadie me reclama/putea por haber tenido el celular apagado al llegar a casa un domingo por la mañana, ni al encenderlo de nuevo para continuar mi día.

  6. No gasto ni un solo céntimo en aumentar mi saldo, no me estreso traduciendo la publicidad sobre promociones en telefonía, ni busco preocupado por el barrio algún lugar donde puedan ofrecerme recargas virtuales.

  7. Si me emborracho no tengo que despertar angustiado tocándome los bolsillos para comprobar que estoy completo.

  8. No soy un peligro para la paz de eventos públicos como la proyección de películas, obras de teatro o visitas guiadas en museos.

  9. YO decido a quien y cuando llamar, a la hora que se me plazca, obteniendo una vida libre de presiones e investigaciones.

  10. Las llamadas desde números privados no existen para mí, no experimento esa inseguridad intensa entre el contestar o no hacerlo.


Bonus Track


  • Las competencias sociales sobre superioridad me mantienen sin cuidado, no debo temer al momento en el que todos comparan cuán bueno, bonito y costoso es el móvil.

  • Y la mejor de todas. No tengo que andar preocupado pensando en donde dejé el celular.


Son algunas de las razones por las que, he notado, vivo más cómodo no teniendo un celular conmigo en todas partes. Quería plasmar esto hace muchos meses atrás y ahora, que he regresado a mi descuidado blog era momento de concretarlo. Agrego, además, que con todo esto no quiero afirmar que el tener un celular sea incoveniente e indeseable, te puede sacar de muchas confusiones y problemas, además de ser una herramienta social áltamente útil, sin embargo el no poseerlo, luego de los balances generales, no está nada, nadita mal.


Así como yo pude, ¿Ustedes podrían vivir sin celular 10 meses?
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Este post habla de SEXO


Hace unos días una mujer con poca ropa me esperaba frente a mi casa, en el paradero. No sé que quería exactamente, pero intuía quería seducirme, aunque debo confesar sospechaba que no sólo a mí, sino a todo aquel que pasara cerca a ella ya que mantenía la misma actitud. Usaba un pequeño short y un polo corto pegado y aunque la idea del anuncio en donde ella aparecía era promocionar sus prendas no comprendia la razón de su postura provocativa y excitante. Creaba una explicación coherente y me decía a mi mismo que tal vez cuando se usen esas ropas los cuerpos sufren una efervecencia incontrolable del líbido o quizás los consumidores empiezen a tocarte el abdomen y las caderas con los labios mojados.



Algo sí era certero, que la publicidad abusa de la sexualidad las muchas veces puede tal vez consciente o inconscientemente para nosotros pero al menos yo me cansé. Me cansó estar rodeado de posters y afiches gigantes con atractivas, jovenes y tonificadas personas o en el peor de los casos que me prometan ser un irresistible adolescente, uno que por fin podrá dar rienda suelta a todos esas fanstásías eróticas que los publicistas saben que tengo y ahora poseo la oportunidad de explotarlas si es que uso sus productos.



Este tema es mucho más profundo de lo explicado en los dos primeros dos párrafos, va más alla de ser un usuario chillón y paranoíco con el sexo. Va por el lado de una persona que se pregunta ¿qué tan importante es el sexo en la vida? El sexo como acto incandecente, como medio de pasión y desenfreno fisico emocional. ¿Es tan fundamental en el día a día? ¿por qué?, ¿es la manera mas placentera y efectiva de desestresarte, acaso? o es que sufrimos desde muy pequeños un fenó
meno de genitalizar todo lo que vemos. No dudo que desde pequeños nos empiezan a diferenciar por el órgano que llevamos entre las piernas, incluso nos designan actitudes, ropas y actividades que debemos cumplir, pero de ahí a que empezemos a vivir en base a nuestros genitales y su capacidad de otorgarnos placer fácilmente por el resto de nuestros días va más allá de lo que comprendo.



Ser un humano sexual está de moda, y ser un adolescente sexual está mucho mejor. Es señal de vigor, juventud, salud y éxito, sobretodo en los varones los cuales estan muy atentos a aprovechar cada oportunidad que aparezca. Está bien, es normal dicen muchos, pero ¿porqué debe ser así? y quiero dejar en claro no sólo se aplica a varones heterosexuales que mandan besitos y sireos a las apretadas muchachas con carteras colgantes, sino también a los homosexuales;
quienes más que nadie han basado su vida en la genitalización y el sexo.


La mayoría de homosexules tienen lugares, ropas y actitudes que los hacen ser/ver más atractivos, llamativos y lucir prestos para bailar pegado, dar de besos y provocar a otros homosexuales pasar un rato a solas con ellos. Eso está bien, es su estilo. Pero la pregunta va en ¿por qué esa búsqueda y ansias sexuales son mucho mayores en ellos? ¿Por qué crear salas de chats sólo para buscar coitos, saunas oscuros y salas de video calurosas? cosas que los heterosexuales no hacen de forma tan explícita ¿porqué crear redes sociales donde se muestren semi desnudos e intercambien fotografías de esa manera?, ¿por qué muchas de las músicas electrónicas que la comunidad gay baila tienen un amplio y explícito contenido sexual? ¿por qué el emporio de la pornografia gay es mucho más prolífero que el heterosexual?


Sé también que la genitalización no es únicamente de los homosexuales, los heterosexuales también la tienen sino imaginemos una noche loca en algún club del caribe o Miami. Carnal, cierto? Pese a eso sigo pensando que el primer grupo gana. No estoy en contra de ninguno de los dos, sólo planteo mis inquietudes a razón de saber el motivo por el que son así. Y es mucho más impactante cuando te das cuenta que mayoritariamente son varones homosexuales quienes representan mi ejemplo. ¿Por qué?


Todo comienza con la búsqueda de pareja, esa ansiedad por andar de a dos, andar juntos, que en los adolescentes y jóvenes, se basa muchas veces, en una atracción sexual. La necesidad de aduñarse del otro y comérselo a besos profundos para luego ir al ring de las cuatro perillas y hasta resbalar con un embarazo no deseado. Es parte del desarrollo normal del ser humano, claro la sexualidad sana es correcta, pero cuando no se puede estar sin pareja durante un tiempo y sin sentirse frustrado, cuando no se puede vivir sin ilusión amorosa o sin tener sexo durante un tiempo mediano, teniendo que buscar un acompañante sexual fugaz es cuando me pregunto por qué el sexo es tan fundamental en la vida.


Induzco que las empresas aprovechándose de ese lado incontrolable en nuestras mentes basan sus campañas en eso, la sexualidad, la atracción y el deseo. Haciendo a las personas una ovejita en el grupo de los "yo quiero ser/tener la persona del afiche porque consciente/incoscientemente me parece atractiva. Es peligroso muchas veces el no entender por qué quieres un producto, por qué lo quieren probar, tener o usar. Sería interesante notar si hay algun elemento de los comentandos en la experiencia, a mí me ha pasado muchas veces.



Al comienzo de esta entrada me refería a las publicidades que prometen ser un aliado en el arte de la seducción y explotación sexual, me refería a campañas como las de Axe, quienes incluso hizo una cosa llamada "escuela de seducción", o las de Aval que prometen las personas tocarán mi cuerpo haciéndome automáticamente una imán del sexo urbano. ¿Suena bien, no? pero ahí va la pregunta de nuevo, ¿por qué las personas quieren ser irresistibles o el centro de atención, de dónde salió esa tendencia?


El sexo no sólo se vende hacia adolescentes, sino también en grupos de más edad. Recordemos el boom económico que produjo el lanzamiento de Viagra, la pastilla que prometía asegurarte una relacion sexual duradera y sin flacidez fálica. O ampliando los ejemplos, los programas de televisión y libros sobre sexo son un éxito, los temas sobre "la guerra de los sexos", consultorios sexuales y juguetes eróticos tienen alta demanda y además todo aparatejo o tónico que prometa vigor sexual obtiene altas compras experimentales aseguradas y es que todo el mundo quiere tener sexo y más sexo por todos lados con muchas personas o si es con una sóla de maneras diferentes e inolvidables.


Con toda esta entrada no significa que yo no tenga vida sexual, que no bese, que no haya tenido sexo y que piense que uno debe ser virgen hasta el matrimonio, y eso; sino que quiero explicar mi inquietud, fundamentándola y ampliando algunos ejemplos para que pueda ser entendida. Respuestas a esta entrada espero tenerlas, aunque la he escrito tan seria que sería mucho incluso si estuvieran leyendo este mismo párrafo. Mientras en mi deseo de una respuesta me digo que todo es un fenómeno social que responde al tabú que la humanidad sufrió en las décadas pasadas, cuando el ver una pantorrilla era sinónimo de placer, claro, el deseo por sexualidad siempre estuvo ahí, aunque creo estaba más contenido o tal vez minimizado, ¿no? Lo que si sé es que mientras más carne muestra la sociedad aumenta el deseo y empieza a mostrar mucho más su lado débil, el sexo.
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Completando el paladar.
Durante todo el tiempo que estuve en cama e inmóvil me dió mucha ansiedad y por lo tanto, hambre. He ahí el gran dilema: ¿qué comer? me gustan las harinas cuando atravieso esos estados panes, queques y galletas, pero esta vez quería algo salado. Algo más consistente, masticable con sabores dimensionales. Complicada la tenía el pan con queso, palta, tomate ya me tiene cansado de un tiempo a esta parte y mucho más en este invariable estado. La única solución sería un pan, un sandwich, claro, pero con qué! Minutos después de imaginarme los más estravagantes sandwiches que haya podido conocer vino a mi mente la luz, la respuesta, la verdad, la dura.


Y digo "la dura" porque está relacionado a la respuesta: Completos. Chilenos completos. Así es. Ese maravilloso y contundente pan relleno que conocí hace ya varios años durante mis amanecidas y "bajadas" que experimentaba en la famosa casa de María José, era la salida ideal para terminar con mi hambre eficientemente, de la misma manera que los Díaz me lo mostraron. Debo contarles de qué trata todo este místico pan en donde la salchicha o "vienesa" es la protagonísta.





De la gastronomía Chilena no conocía hasta que esa familia me acogió en las noches de fin de semana. Los completos también conocidos como Hot Dog allá, son unos sandwiches producto del hambre popular, expedidos en carritos o puestos de consumo rápido por las callecitas populares o el barrio universitario. Tan amados como nuestra salchipapa o nuestro institucional pollo a la brasa. Son más que buenazos y es que tienen todo lo que me gusta, al menos "el italiano", que fue el comí por primera vez y consumo: pan, salchicha hervida, tomate picado en cuadros, palta en puré y cremas al escoger. Un sueño, sobretodo porque no se sirven de a uno cuando los hacen en casa, sino de a más de dos o hasta de a cuatro por plato.


La influencia foránea del completo es más que obvia. Éstos se parecen muchísimo a los "perros calientes" norteamericanos, sin embargo esos sólo llevan: pan, salchicha, pickles y salsas, especialmente la mostaza y ketchup. La versión chilena es mucho más calórica y los panes, los panes para completo, son muchisimo más largos, son muy largos. Mucho. El uso de salchichas era inminente por la influencia alemana, cosa que se confirma con el acompañamiento de Chucrut en una variación del completo, una suerte de col picada y macerada.


Construir el completo es más que un meter todo al pan y tragártelo. Es un rito desde la preparación. Mi experiencia fue en la grupal y es realmente un momento importante. Los invitados se juntan informalmente en la cocina y se designan labores. Algunos cortarán los tomates, otros harán las paltas, etc. No hay pierde, no se exigen un esfuerzo dantesco para hacerlo, así que se puede conversar, bromear y colaborar mientras tanto. Siento que este paso es muy importante ¿saben? Pocas son las veces en que todos los comensales se reunen para preparar algo en la cocina simultaneamente y que sea rico. Al momento del armado del completo propiamente hay que ser cuidadoso. Primero se colocará la vienesa entera y hervida dentro del pan, le seguirá el tomate, la palta y finalmente las cremas. Entre el tomate puede aparecer chucrut o más variaciones hasta cebollas y queso, pero ese, el italiano, es el clásico. A la interrogante sobre su nombre debo decir es por los colores en los ingredientes, éstos forman la bandera del país. El blanco lo conseguirás con el as del pan o con la mayonesa que suele ser muy generosa.


Siento el completo es perfecto, un pan consistente, fácil y riquísimo, ideal para compartir con la familia o amigos una noche fría. Por cierto, escribiendo todo esto ya me provocó preparar completos el sábado por las noche mientras vea el "Especial del Humor" o "El Show de los Sueños", calientito, calientito. Hablando de eso, aunque me desvíe del tema, he notado que quedarse en casa es muchas veces mejor que salir durante el fin de semana, claro depende de con quien vivas, pero en general la mejor programación es emitida durante esos días, además de evitar la resaca, cansacio prologado durante el domingo y gastos extras. Realmente vives paz, una paz por la que se libraronesos días oficialmente. Cuán engañado estaba.


¡Coman completos! yo ando freakeadazo con eso ultimamente, dense la excusa de "las calorías extra son por el frío con el que mi cuerpo debe luchar" y maltrátense, ya que no es tan desgraciado como empujarse un cuarto de pollo a la brasa o una salchipapa. En verdad, desde ahora uno de mis platos favoritos. Debo conseguir y luchar por la promoción y merecido homenaje al completo chileno en Lima. ¡Gracias sur!



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Florcita extinta.
A dos casas de la mía había una botica, su nombre era Tito, Botica Tito. Lucía un lindo anuncio luminoso vertical colgado de un poste azul, al lado del único árbol de mi cuadra. Recuerdo que Maruja y yo fuimos a comprar una caja con salvado de trigo, ella siempre lo consumía y era tiempo que yo empieze a compartir el hábito. Luego de obtenerla noté en una de sus lados tenía una cuchara llena de ese afrecho castaño. Saludamos al vendedor, nos conocía tanto a mi mamá como a mí; y al voltear dos niños con su padre ingresaban al local, no pude contenerme en saludarles, eran ellos, mis amiguitos del salón. Aquellos que veía todas las mañanas durante mis clases de 2do grado de primaria. Lusían y Fiorella. Les pregunté qué hacían por el barrio a esas altas horas (7pm), respondieron que vivían a la vuelta de la esquina, en una quinta estrecha. Nos despedimos luego que nuestros padres se conozcan y saluden.


No podía salir de mi asombro, mis amigos del salón vivían a la vuelta de la esquina, y yo que pensaba estaba solo, incluso en mi barrio. Se lo conté a mi abuela y no detenía mis ganas de ir a verles pronto para jugar, conversar e incluso salir al parque Torres Paz, para trepar algunos árboles o jugar a las escondidas como siempre había querido y no había tenido con quien. Al día siguiente un tico guinda, que fungía de movilidad escolar, llegó por mí tocando el claxon y se estacionó en la esquina. Yo rápidamente tomé mi lonchera de Los Picapiedras llena de galletas pícaras y panes con mantequilla mientras sujetaba fuertemente mi mochila, la cual llevaba los cuadernos mejor forrados en todo el aula. Misteriosamente el tico guinda volteó la esquina y se detuvo en la puerta de una quinta. Sí, era el papá de mis amigos, estaba saludando y ordenando pongan las maletas de sus hijos en la parte posterior del auto, previniendo y evitando cualquier incomodidad que sus hijos pudieran experimentar. Les saludé y el viaje continuó, en medio de conversaciones académicas, directo hasta el colegio.


Britney Spears - ...Oops I did it Again.mp3
                                                                         
La canción que me pedía le enseñara a bailar.


Durante las clases nos llevábamos bien, conversabamos mucho, tanto que nos  esperabamos para sujetarnos la parte trasera de nuestras chompas uno tras otro en la fila que cruzaba el patio en dirección a la reja de salida. En las tardes solía almorzar mis dos platos de fondo luego de ser recibido por mi abuela y mi perrito, Pitufo; y si tenia permiso iba hacia la quinta, donde trepaba algunos escalones de fierro para llegar al timbre del interior número uno. La pasabamos muy bien, ambos teníamos televisión por cable y nos gustaba recrear algunos programas de ahí, entre ellos el más memorable "El templo Escondido". Su casa tenía muchas puertas, escaleras, barandas y closets empotrados asi que era ideal para rellenas los juguetes de playa con papelitos trozados y asi, fabricar inocuas trampas capaces de caer al no tener cuidado en el circuito



A las 4 de la tarde, ellos tomaban su taza con leche, era una acto religioso y obligado, no comprendía por qué, pero muchas veces me daban una a mí también. Era muy rica, y siempre la dejaba vacía en el lavadero de su pequeña y acojedora cocina. Por cierto, tenian cosas extrañas para mí, un hervidor de agua rectangular con cañito dosificador y luces rojas, una caja metálica sobre la cocina e incluso un rincón en la sala lleno de botellas coloridas, no sabía para que las ponían ahí, pero definitivamente era muy diferente a mi casa. Luego de horas de jugar al taxi en los escalones de la escalera, al crucero en el camarote del cuarto y a los espías pegando las antenas de los walkie talkies al mango de una sombrilla puesta cerca a la azotea; alguien de mi familia me recogía a las 6 o 7 de la noche, justo en la mejor parte del juego. No podía quedarme más. Segun mi madre, era demaciada conchudez y estaba bien que vaya, pero sus padres también querían descansar, asumía. Me iba triste con la intención de hacer mis tareas, pero prometiendo volver a jugar tan subrealistamente.

Fue gracias a Lusián que yo aprendí a montar bicicleta. Ellos
eran dos hermanos y tenían dos padres, a diferencia mía que sólo tenía una mamá y ningún hermano. Los mellizos durante ese verano habían estado yendo al parque para aprender a montarlas. Yo también iba, sólo que a verles y trotar a su lado mientras pedaleaban, al menos para conversarles, ¿no? No me molestaba. En una oportunidad Lusían me ofreció la suya para intentarlo, esta era más baja, no tenía el asiento como la de su hermana. No fue fácil, pero luego de muchos intentos y sensaciones de flote y mareo logré dominar el timón mientras el desnivel del suelo me llevaba hacia adelante. Dos meses después ya era un experto en dar vueltas al parque y hasta en llevarla dos cuadras más allá, a su casa.



Los años pasaron y yo tuve que cambiar de colegio, cada vez nos alejabamos más y más. Luego de unos tres años nos hablabamos muy poco, aunque algunas veces algunos chicos que habían estudiado conmigo iban a su casa a hacer trabajos o ver películas, era ahí cuando podía saludarles. De todas formas eran mis vecinos, aunque a diferencia de otros niños yo no salía a jugar al barrio o pasar mis ratos libres en la calle. Asi que nuestros acercamientos sólo eran los oficiales, se reducían a tres: cumpleaños, navidad y año nuevo. En los dos últimos reventabamos cohetesillos, unos chinos que su papá conseguía en su trabajo. Yo encendía sólo lo pequeños porque me mariconeaba. Lusián, su primo y su papá sí lograban encender aquellos largos dentro de botellas de vidrio produciendo silvidos agudos y ráfagas fugaces en el cielo barranquino, siempre me quedaba sorprendido por el show gratuito que me regalaban. Nos despedíamos más o menos a la 1 de la mañana e iba directo a casa para dormir.



Volví a estudiar con ellos al entrar a cuarto de secundaria. Estabamos más grandes, pero aún nos respetabamos tan infantilmente que nunca tocábamos temas sobre sexo, alcohol o drogas. No vocalizabamos lisura alguna, palabras en doble sentido ni mucho menos comentabamos sobre fiestas. Era extraño, nuestras vidas había evolucionado, pero habíamos congelado nuestra relación en las épocas del Fantasma Escritor. A medida que iba conociendo a más personas en el salón, dejaba de sentarme tras Fiorella, con quien más hablaba, e iba junto a los chicos desordenados con quienes conocí el mundo real y pasé increibles y inolvidables aventuras adolescentes. Así continuó pasando el tiempo hasta llegar el momento en el que sólo nos saludabamos de vez en cuando, sin embargo aún éramos vecinos y pese a haber terminado la secundaria nos frecuentabamos, especialmente para acompañar a Fiorella a su universidad; sus padres y ella temían por su integridad y es que su soplo al corazón podría agravarse a razón de la ansiedad y nadie podría notificarles de su estado.



Una operación era lo que ella necesitaba, una con relativa urgencia, para mejorar el funcionamiento de sus ventrículas, que ya estaban algo comprimidas por el paso de los años. Si no lo hacían, los médicos pronosticaban algunos problemas. Su mamá, una gran mujer, valiente y sumamente amorosa con ella, quería, como toda madre, su bienestar; así que aceleró los trámites para la operación. Yo tenía un tío cardiólogo trabajando en ese lugar, pero no estaba para entonces en Perú, asi que, se me hizo imposible ayudarle a conseguir una cama. El clima general en los conocidos de Fiorella era de tensión. Todos queríamos la operación fuera exitosa y que su vida sea mucho más fácil y libre de lo que ya era.



Una noche de Mayo a fin de mes. Recibi una llamada, era Lusián, - qué extraño - una voz llorosa, desesperada y exceptica sollozaba diciendo: - Kikin, Fiore.... ven a la casa, ¿ya? La Fiore - . Fiorella había muerto. Fue una hemorragia interna. Luego de la exitosa operación, su cuerpo no soportó mucho las suturaciones y ralos cuidados intensivos que le dieron en el hospital Edgardo Rebagliati. Cuando entré a su casa, estaba en shock. No quería llorar. No lloro cuando alguien muere, sin embargo presioné mi corazón y sollozé abrazado a Lusían y su madre, intenté preguntar qué harían con ella y cómo pasó, luego evité pedir más detalles, no quería sobreincomodarles.


Han pasado dos años ya, las cosas han cambiado mucho desde  entonces. Su papá es más pacífico, su hermano ha logrado superarlo de mucho, trabajando fuertemente y su mamá es muy valiente. ¿Saben? Siempre admiré a esa familia, porque ellos tenían muchas cosas que yo no, y ahora continúan teniendo una diferencia: Unidad familiar y amor de conjunto.

La entrada que he escrito ha sido larga porque el tiempo que conocí a Fiorella fue prolongado, más de 10 años juntos, años infantiles, experiencias que valen el doble y la experiencia de sentir tener una hermana, fueron intentadas resumir en esto.

Este mes, Mayo, es el aniversario de su muerte, y esta entrada es mi humilde homenaje para la chica más pura, buena, sincera y limpia que he conocido en toda mi vida humana. Sé que cuando la gente muere hablan maravillas sobre ellos, pero esto, créanme, esto sí fue real. Fiorella, gracias por haber aparecido y demostrarme que los ángeles en la tierra tienen una función importante: Ablandar los corazones de aquellos que aún no han reaccionado.

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